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La importancia de repetir el mensaje.

chica repetirse

Uno de los principales problemas que encontramos al compartir actualizaciones en nuestras redes sociales suele ser la falta de repercusión que obtenemos. Muchas veces, aunque hayamos preparado un texto brillante sobre nuestro blog o el importante anuncio de una nueva sección en la tienda on-line, parece que el contador de visitas no aumenta. Por motivos ajenos a nosotros, en ocasiones nuestros mensajes pasan desapercibidos, sea porque hay un foco de mucha atención en la red, o quizá el grueso de nuestros seguidores no muestran de primeras interés en nuestra actualización. Entonces nos entra una duda: ¿repetimos de nuevo el mensaje?

Repetir, ¿sí o no?

El gran dilema que podemos tener es la sensación de si resultaremos pesados y provocaremos una pérdida de seguidores ante nuestra insistencia. Quizá debamos tener en cuenta que las reglas varían cuando somos una empresa en vez de un simple usuario: la repetición del mensaje, siempre que no sea continuada, está permitida.

Las redes sociales son dinámicas y el número de mensajes que recibimos cambia cada vez que actualizamos. De ahí que en cuestión de segundos nuestro texto pierda su posición en las pantallas de nuestros clientes y quede escondido bajo una inacabable lista de actualizaciones. Por eso debemos escribir al menos un par de veces al día.

Twitter es la plataforma más adecuada para enviar varios mensajes, su formato y la agilidad con el que el cliente visita el timeline casi nos obliga a luchar para captar su atención. En cambio Facebook utiliza un algoritmo distinto y premia la interacción que conseguimos, debemos ser más cautos y esforzarnos en no repetir continuamente el mensaje en pos de buscar una mayor calidad.

Consejos

Es importante guiarnos por las franjas horarias, no acumular las repeticiones en unas horas. Lo ideal es dividirlas en mañana y tarde. Para que puedan leernos los que no pueden acceder a internet por las mañanas, o nuestros clientes del otro lado del Atlántico.

Es esencial cambiar el mensaje de la actualización, aunque sea un cambio muy sencillo como añadir: “Para los del turno de tarde… (y repetir el mensaje)”. Pero desde aquí recomendamos la originalidad, e incluso arriesgarnos un poco. Cada mensaje que enviamos es una llamada a futuros clientes, no debemos tener problemas en informar en distintas ocasiones de nuestras novedades, pero sin que el cliente piense que saturamos sistemáticamente su pantalla.