Las campañas de marketing son como los paseos por el monte: están llenas de obstáculos a esquivar. El problema es que muchas veces se quiere ser tan abierto en objetivos y rápido en la búsqueda de clientes que se cometen errores muy básicos que afectan a la campaña. Desde este blog os vamos a enumerar cuatro de los fallos más comunes en estas campañas, esperamos que os sean de gran ayuda para analizar las vuestras.
No conocer al cliente
Antes de cada campaña se debe realizar un concienzudo estudio del cliente al que se quiere llegar y cuáles son sus intereses. Lanzarse a la desesperada captación de clientela es un error de principiantes. Hay que extraer información, crear una hoja de ruta y adecuarla sobre la marcha.
Puede que no encajemos en todas las redes sociales
Hay que asumirlo desde el principio y bastará con un estudio de la competencia para comprobarlo: no podemos ni debemos estar en todas las redes sociales. Puede que una marca de neumáticos no encuentre su mejor clientela en Instagram, por poner un ejemplo.
No ponerse en la situación del cliente
La campaña de marketing no es parte de lo que la empresa desea ofrecer, sino del encuentro entre esto y lo que el cliente encuentra interesante. Crear una necesidad es complicado para muchas empresas, por eso hay que colocarse en la situación del cliente al que deseamos llegar y entender qué buscará en nuestro negocio y cómo podremos atraerle y contentarle.
La compra de seguidores
Este punto es muy controvertido y siempre habrá quien esté a favor de comprar seguidores, pero si no se es un partido político, personaje público o gran empresa, ¿de verdad se necesita comprar seguidores para aumentar nuestro número? Es un modo rápido de conseguirlo, pero por el dinero que cuesta, puede ser mejor una inversión en una campaña con regalos y promociones, o cuidar con mimo a los seguidores que ya tenemos y que seguramente atraerán a otros más fieles.