A la hora de lanzar un nuevo proyecto hay que tener varios factores en cuenta, pero lo más importantes es saber ser realista y no montar castillos en el aire. Siempre es más fácil saber qué es lo que no debemos hacer, en lugar de buscar las claves para que todo salga perfecto y se obtenga éxito desde el primer momento.
No hay que perder el ánimo en ningún momento, pero la probabilidad de éxito cuando se comienza un nuevo proyecto es muy bajo, pero siempre se puede aprender de los fracasos, y podemos quedarnos con todo lo que ha ido bien y mejorar todo aquello que no ha funcionado con nuestro nuevo proyecto. De esta forma, la próxima vez que se intente realizar un nuevo proyecto o “start-up”, no se caerá en errores antiguos y solo quedará la posibilidad de mejorar y alcanzar el éxito.
Sin embargo, la clave del éxito está más cerca con alguna que otra técnica. No se trata de realizar un blog de calidad, ni de comprar seguidores, ni siquiera de conseguir socios. Más bien se trata de viajar acompañado, en otras palabras, pedir consejo e ir acompañado de alguien que ya ha alcanzado el éxito, o se encuentra justo en el lugar dónde tú quieres llegar. Es una forma muy fácil y rápida, de ahorrar tiempo, escuchando consejos de personas que ya han pasado por el mismo camino por el que tú quieres pasar.
Además se cuenta con el factor humano, por el que los consejos que puedas recibir se basan en experiencias. Esa persona te puede acompañar en el camino hasta la cima. Por otra parte, aunque ya tengas experiencia en comenzar proyectos y negocios, se debe tener en cuenta que cada comienzo y cada proyecto es muy diferente, y puede que tu experiencia anterior no sirva en tus nuevos propósitos.